La piel de nuestro rostro es un reflejo de nuestra salud general, de hecho dice muchas cosas de nosotros. Por eso no es de extrañar que los pacientes que visitan mi consulta quieran evitar la aparición de arrugas, reafirmar la piel de la cara y, en general, combatir la flacidez facial.

La piel es una de esas cosas a las que tenemos que prestar mucha atención. Con el paso de los años la piel va perdiendo colágeno y elastina, sucede de manera natural, las moléculas proteicas que forman fibras elásticas y que confieren elasticidad y resistencia a nuestra dermis van disminuyendo. La pérdida de estas proteínas provoca que tengamos una piel menos tersa e hidratada y, en definitiva, una piel más flácida.

¿Qué es la flacidez facial?

La flacidez facial la podríamos definir como un síntoma que aparece con el paso del tiempo, provocando que nuestra piel pierda elasticidad y colágeno.

 
Eliminar la flacidez facial
 

La flacidez facial comienza con las arrugas, pequeñas manchas y otras imperfecciones. Esto provoca que algunas personas parezcan más cansadas de lo que están, la mirada también se apaga a causa de las bolsas y/o el descenso de los párpados. En definitiva, si pierde el aspecto sano y luminoso, la vitalidad que en realidad queremos transmitir.

¿Cuáles son las causas de la flacidez facial?

Como ya he comentado, la edad es la causa directa, pero si es cierto que hay personas que denotan una flacidez más prematura que otras, sobretodo si se observa una piel seca y sin consistencia en edades más tempranas de lo común.

 
¿Qué es la flacidez facial?
 

En la mayoría de casos más tempranos, a parte de la edad podemos encontrar:

  • La genética
  • Falta de proteínas
  • Una alimentación poco equilibrada y pobre en nutrientes
  • Falta de colágeno y elastina
  • Tener un estilo de vida sedentario
  • El exceso de sol
  • Problemas emocionales que provocan estrés

Normalmente apreciamos notablemente los primeros signos a los treinta años, y a los cuarenta empieza su punto más álgido y observamos realmente sus efectos. Por ello no me extraña que los tratamientos antiedad y de rejuvenecimiento facial sean de los más demandados en Maxilodexeus, y corregir la flacidez facial es uno de los más importante para frenar el envejecimiento de la piel y lucir un rostro más joven y vital.

 
Tratamientos para la flacidez facial
 

A continuación os cito los tratamientos más populares que realizamos, aquellos que realmente ayudan a combatir los signos de flacidez y permiten que mis pacientes recuperen una piel hidratada y tersa.

¿Qué tratamientos corrigen la flacidez facial?

En MaxiloDexeus disponemos de varios potentes tratamientos. Mi recomendación a todos los pacientes es que antes de someterse a cualquier intervención estética quirúrgica, salvo que los signos del envejecimiento sean avanzados, empiecen por tratamientos menos invasivos y no quirúrgicos. A continuación os explico su técnica, procedimiento y ventajas:

  • Ácido hialurónico: El ácido hialurónico está presente en nuestra piel de manera natural. La medicina estética permite aportar a la dermis la dosis necesaria para que esta recupere la firmeza y elimine la flacidez asociada a la edad. Por ello, las inyecciones de ácido hialurónico son una excelente manera de recuperar la firmeza e hidratación de la piel. Aplicado en zonas como los surcos nasogenianos, las arrugas peribucales, las patas de gallo y el entrecejo, permite lucir un rostro terso y joven.
  • Hilos tensores: Uno de los tratamientos estrellas para corregir la flacidez son los hilos tensores. Están realizados en polidioxanona, un material seguro que lleva empleándose en cirugía cardiovascular muchos años. Por medio de la introducción de finos hilos en la piel, se crea una especie de red o malla que mantiene estirada la piel y los músculos de la cara y el cuello. Como el ácido hialurónico, son reabsorbibles, pudiéndose repetir el tratamiento al cabo de varios meses.
  • Lifting facial: Otro de los métodos más demandados es el lifting facial, que permite tensar la piel del tercio inferior de la cara, así como la del cuello, que también se estira. A pesar de ser una intervención quirúrgica, las cicatrices no quedan visibles. Este tratamiento acaba con la flacidez facial y rejuvenece el rostro y el cuello, tensando la piel en el tercio inferior de la cara.
  • Botox: Junto con los hilos tensores y el ácido hialurónico, el bótox constituye otro método, no quirúrgico, especialmente indicado para el rejuvenecimiento facial La infiltración de toxina botulínica permite tensar los músculos de la cara, por lo que además de reducir arrugas, corrige la flacidez del rostro y del cuello.
  • Mesoterapia: La inyección de vitaminas, minerales, ácido nucleico y hialurónico reactiva el metabolismo biológico natural de la dermis. La piel aparece más tonificada y tersa, así como más hidratada. Además de ayudar a reducir las arrugas y la flacidez, la mesoterapia es eficaz como tratamiento preventivo. Por tanto, no es necesario que tengamos arrugas o la piel floja para que podamos beneficiarnos de las ventajas de este método estético.

Como podéis observar, disponemos de varios tratamientos para combatir la flacidez facial, cada uno con propiedad distintas e indicado para zonas concretas. En muchos casos mis pacientes optan por una combinación de dos tratamientos, ya que pueden potenciarse entre sí. Si se da el caso, nos encargamos de ofrecer la mejor solución dependiendo del tipo de piel y las zonas a mejorar.

Si quieres conseguir un rostro más joven y con más vitalidad, no dudes en contactar con nosotros. Estudiaremos tu caso personalmente y te ofreceremos la mejor solución con excelentes resultados.

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