Todos sabemos que la belleza es subjetiva, y que incluso los patrones de belleza cambian con el tiempo. Sin embargo, la asimetría es detectada siempre como una de las deformidades que universalmente se describe como factor común de desarmonía facial.

La asimetría en la cara puede parecer sólo un problema estético, pero también conlleva problemas funcionales como provocar una mala oclusión al no encajar correctamente los dientes, lo que a la vez produce dificultades al momento de hablar y masticar.

 
Mandíbula desviada, tratamiento
 

A la vez la asimetría puede ser una de las deformidades más difíciles de conseguir. No todas las asimetrías son iguales, el origen puede estar en la mandíbula o afectar a otras partes como pómulos, mentón, partes blandas, etc., por ello es fundamental diagnosticar el origen de la asimetría mediante un estudio minucioso y determinar qué tipo de intervención es necesaria, desde una menor hasta una osteotomía facial.

Antes de nada, ¿realmente tengo la mandíbula desviada?

La asimetría facial se produce cuando las diferentes partes del rostro no están equilibradas. En otras palabras, cuando hay una desarmonía entre los dos lados de la cara. Nadie tiene una cara 100% simétrica pero la mayoría de personas tienen asimetrías que no son notables.

Por el contrario, en los casos en que la asimetría es detectable por el paciente y su entorno, esta desarmonía puede aportar problemas funcionales, personales, sociales y laborales por lo que debería ser tratada. Por lo tanto, cuando un paciente decide acudir a consultar por su asimetría, ya nos esta dando todos los datos de como debe ser tratada.

Por lo tanto, el rostro simétrico es aquel proporcionado. Aquel que desde la vista frontal y dividiendo el rostro en dos, ambas partes se ven aproximadamente iguales.

Pero, ¿cuándo un rostro es suficientemente asimétrico para causar problemas?

Esto se da cuando, al ver la cara frontalmente, uno de los lados se ve descompensado, tanto por defecto como por exceso. Si esta asimetría es visible para uno mismo y para el resto de personas significa que es notoria y es recomendable corregirla.

¿Qué soluciones existen?

El tratamiento de la asimetría facial depende en gran medida de sus causas. Si se trata de asimetría dental (por culpa de mala posición de los dientes), podrá corregirse mediante ortodoncia.

 
Mandíbula desviada
 

Si, por el contrario, nos encontramos ante un caso de asimetría esquelética, si no tiene una afectación funcional, podremos solucionarlo con osteotomías, mentoplastias, prótesis, o con remodelación ósea. Sin embargo, cuando nos encontremos una deformidad ósea junto con dental tendremos que recurrir a una combinación de ortodoncia y Cirugía Ortognática.

La Cirugía Ortognática, un tratamiento efectivo

Como ya he comentado alguna vez, la Cirugía Ortognática es aquella que se encarga de las deformidades dentofaciales y es, sin duda, la mejor solución para problemas estéticos y funcionales.

Hace muchos años que realizamos este tipo de intervenciones que nos permiten corregir tatno la estructura ósea como las partes blandas. Obviamente, cada paciente tiene un rostro único y necesita un tratamiento individualizado, ya sea una osteotomía o una mentoplastia.

La planificación en la Cirugia Ortognática

Siempre he apostado por la investigación y la tecnología, por eso en Maxilodexeus realizamos un estudio facial utilizando las últimas tecnologías 3D para tener en cuenta qué rasgos pueden ser modificados y planificar la operación. Además, gracias al uso de un scanner facial óseo e imágenes en 3D, nuestros pacientes pueden visualizar desde el principio el resultado y de qué manera se obtendrá, así como expresar sus preferencias para conseguir resultados personalizados y a medida.

Esta planificación 3D es especialmente importante en las asimetrías, donde podemos de esta forma planificar cada detalle de manera simétrica en ambos lados, obteniendo de esta forma resultados que antes no podíamos obtener. Planificar y estudiar los casos es fundamental pero especialmente en este tipo de pacientes donde todos los detalles cuentan, donde tenemos una imagen especular al otro lado que debemos copiar.

Debido a esta planificación tan exhaustiva, la intervención podrá ser más corta y menos agresiva, reduciendo así el dolor y las molestias. Así pues garantizamos una recuperación rápida que permite la reincorporación al trabajo en 10 – 15 días.

Nuestros pacientes agradecen nuestro método, el postoperatorio no es doloroso y el hinchazón sólo dura entre 5 – 7 días. Además las incisiones se hacen internamente, por lo que las cicatrices no se observan.

Si quieres conseguir resultados duraderos y naturales, acorde con tu personalidad, no dudes en visitarnos. Obtendrás beneficios funcionales y un rostro más bello y armónico.

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